mercredi 28 août 2019

Arles 3 : Investigación

2 de agosto de 2019 por Lunettes Rouges 

(artículo original en francés, aquí)



Laurence Aëgerter, Cathédrales hermétiques, Coutances

Es casi como reinventar la fotografía: imágenes de interiores de catedrales que no se ven bien sino al calor del sol. En la oscuridad y el frío son casi invisibles, y luego, cuando se exponen al sol de Arles, las formas emergen, los trazos se precisan, la imagen se revela, y cambia a cada instante para borrarse de nuevo al atardecer. Las más hermosas son las cistercienses, sencillas y puras. Laurence Aëgerter nos presenta una trabajo simple y maravilloso: fotografía las imágenes en los libros de arte, les hecha un barniz termo sensible que actúa sobre la visibilidad de la imagen. Ren Hang utilizaba el procedimiento como adminículo, Laurence Aëgerter lo usa como reflexión sobre la fotografía. 

Laurence Aëgerter, Cathédrales, vue d’expo

El otro trabajo que presenta es magistral: una imagen de la fachada de la catedral de Bourges en un libro (se ven las grapas de la encuadernación) puesto sobre su mesa de trabajo, delante del ventanal, que fotografía cada minuto durante más de dos horas. El sol se mueve, pasa, el tiempo se desgrana. Surge un detalle de la sombra, una puerta convertida en sombra parece abierta, tal un hueco negro. El cielo se cubre y aparece una nube, se oscurece la imagen y poco a poco desaparece en la oscuridad. Es una imagen viva. Me gustan esas obras conceptuales sencillas y potentes; se trata del paso del tiempo, creo que también de la muerte, quizás de la fe. Podemos pensar en Monet en Rouen ( y en los pintores flamencos holandeses del Siglo de oro, como Pieter Saenredam, con los interiores), y también en una fuga de Bach o, dice la artista, en Canto Ostinato de Simeón Ten Holt, y, menos conocidas en Francia, en las investigaciones de Fernando Calhau, con las cuales veo muchas similitudes intelectuales más que formales. Este año la exposición de Laurence Aëgerter fue mi más bello descubrimiento en Arles. La serie comprende 126 imágenes, algunas expuestas aquí y nos gustaría ver todo. Un libro de RVB las tiene todas: único reproche, la portada que quiere representar el sol no es buena. 


Annabel Aoun Blanco, Souffle, 2017

Otro trabajo de investigación sobre la imagen (pero oficialmente no forma parte de los Encuentros, ni siquiera en la categoría « Grand Arles Express »*) es el de Annabel Aoun Blanco en el Museo Réattu (hasta el 29 de diciembre). Esta serie, Eloigne moi de toi, (Aléjame de ti) es un trabajo extraño y misterioso de esta casi desconocida. Fotografías y vídeos muestran caras grises, arena y ceniza, casi siempre huellas o máscaras, en el límite de lo visible, entre la vida y la muerte, entre resurrección y desaparición. Hay que quedarse bastante tiempo delante de cada uno para ver surgir la imagen, como un mandylion, una verónica. De una imagen a otra, o en los vídeos, las facciones se concretan o se borran. Es un trabajo sobre el tiempo, la memoria, la pérdida de un ser querido y de su recuerdo. Me emocioné y lo hubiera estado aún más si no hubiera tanto texto y tantas explicaciones, exégesis en las paredes (y en el catálogo, imágenes de buenísima impresión). Más sobriedad en las palabras iría bien con la pureza de las imágenes. 

Laure Tiberghien, Suite, vista de la exposición, f. Lumière des Roses

La co galardonada del Prix Découverte (Premio Descubrimiento) este año (puesto que el jurado no se pudo decidir entre dos proyectos; presentaré los otros más tarde), fue, para mi sorpresa, una joven fotógrafa que sigo desde hace unos años y cuyo trabajo sobre la materialidad fotográfica se sitúa en el campo experimental. Laure Tiberghien, presentada por la galería Lumière des Roses (que al tiempo con su programa histórico y vernáculo, sabe comprometerse con artistas jóvenes), realiza, sin cámara fotográfica, en su cuarto oscuro, fotogramas de colores. Química, luz y tiempo, alteran el material fotográfico que la artista trabaja muy de cerca y con profundidad. Compone su imagen abstracta como una pintora pero haciéndola emerger no del lienzo y de la paleta, sino de sales de plata y del papel fotosensible y obtiene formas luminosas, translúcidas, únicas y resplandecientes. Otra de las candidatas al Premio, Hanako Murakami, ha presentado también un trabajo interesante sobre la esencia de la fotografía. 

Hélène Bellenger, Brainbow 2019, 577x380cm

En los  nuevos locales de ENSP (pero las obras que faltan para septiembre impidieron que las exposiciones continúen durante el verano), además de la colección de Agnès B., revisada por sus alumnos, presentaban el trabajo de cuatro alumnos recientes que trabajaron en equipos del INSERM. Entre ellos Hélène Bellenger (que sobresalió el año pasado en el Premio Dior por su presentación radicalmente diferente) explora de nuevo la artificialidad de los juegos de color, esta vez con imágenes médicas : no hay color de verdad, no hay imagen verdadera, no es sino construcción, manipulación,  ciertamente para que el objeto sea más visible (aquí el cerebro de un ratón), más comprensible; pero la realidad, la objetividad son inalcanzables y siempre dependientes de los parámetros escogidos al principio. De paso, me conmovió ver en esta exposición el rostro juvenil de Carlos Eugenio Clemente, resistente contra la dictadura brasileña, enfermo cardiaco (de ahí que este incluido en la obra de Pauline Rousseau), que falleció dos días antes de la apertura de la exposición. 

Randa Mirza, Issaf et Naila 2015.

Otros trabajos de investigación fotográfica interesantes: la cámara oscura de Claude Martin-Rainaud, en la cual podemos entrar; las composiciones oscuras de Sara Imloul, descubierta aquí hace cuatro años y hoy galardonada con el Premio Levallois (la exposición en Arles ya se acabó: la veremos este otoño en Levallois), que utiliza calotipo de baja intensidad, lo que le permite un trabajo bastante «material».  También los dioramas ante islámicos de Randa Mirza, quien hace resurgir mitos antiguos, sellados por la lucha anti pagana del Islam virtuosamente iconofobico, y presenta en este dispositivo daguerriano pre fotográfico, el diorama animado por la luz. Aquí arriba Issaf y Naila que hicieron el amor en la Qaaba pagana, fueron transformados en piedras y llevados a dos colinas diferentes, fuente de un rito pagano de fertilidad.

Photomontage film Al Chaytan, 1969, 18×25 cm, recto verso, FAI

Para terminar, y se trata de una investigación de un tipo diferente, el trabajo sobre el archivo presentado por la Fundación Arabe para la imagen. Esta fundación, basada en Líbano, está haciendo un excelente trabajo de archivo, de memoria y de reflexión, y varias veces lo he mencionado aquí. Su colección 0069FA, muy desigual, está formada por 85 lotes que hacen el inventario de 8000 objetos colectados por 14 investigadores en 6 países diferentes, de 1998 a 2018. Se trata tanto del gesto del archivista y del coleccionista, jamás neutro, como del gesto del fotógrafo. Las fotografías son objetos, tienen biografía con huellas de retoques y alteraciones, anotaciones y comentarios, con estratos que son a la vez memoriales y tontos. El fotomontaje aquí arriba, realizado con fotos del plató de la película egipcia Al Chaytan (El diablo, 1969) lo ilustra bien en ambas caras. Al lado de fotografías históricas como la de Mohamad Arabi en Tripoli y unas fotos atrevidas y chistosas disimuladas debajo de una pantalla de pudor (tal como los recién casados aquí abajo), algunos artistas contemporáneos intervienen también sobre el archivo, Randa Mirza, de nuevo, Parine Jaddo en Baghdad, o Yazan Kopti en fotos de refugiados expulsados procedentes de la UNRWA. En esta región de historia atormentada, trabajar sobre el archivo (verdadero o falso), sobre la memoria, no es raro: así  Walid Raad con The Atlas Project o Hadjithomas y Joreige con el ficticio Abdallah Farah de quien hablaba en mi primera reseña. La FAI, de cierta manera, propone un marco conceptual y un estimulante a esas investigaciones. 

Collection 0069FA de la FAI

*PS. : ¿Soy el único que no entiende las categorías en las que Encuentros acomoda sus exposiciones? : « Habiter », « Relecture » y « Emergences », pasan, pero « Mon corps est une arme » , « A la lisière », « Construire l’image », « Plateformes du visible », ¿qué quiere decir?

Fotos 2, 3 & 8 del autor

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