lundi 19 octobre 2026

¿ Otra bienal ?

 

 16 de octubre de 2026, por Lunettes Rouges

(artículo original en francés, aquí)

Vista de la exposición en la Universidad Católica con Walk throug Frame de Andreia Santana, 2024, y, al fondo, obras de Daniel Blaufuks, Martha Rosler (en la televisión) y Julião Sarmento.

No, una Trienal. La de las universidades católicas (cuyo acrónimo es CUT), anunciada por el Vaticano hace menos de un año y que ya está instalada por varias semanas en seis universidades (Santiago de Chile, Río de Janeiro, Bogotá, Boston, Lisboa, Milán, Luanda) de las diez previstas al inicio, y todo bajo el signo pontifical de la empatía. Cada universidad tiene su propio tema. Quizás vea más tarde la de Milán, pero por ahora sólo puedo hablarles de la de Lisboa (hasta el 15 de noviembre), cuyo tema es la casa, el regreso a la casa. La exposición lisboeta presenta a 40 artistas (25 portugueses), en tres lugares diferentes: la Universidad Católica con seis artistas, el centro jesuita Broteria uno solo (el brasileño Vanderlei Lopes), y, principalmente el Museo del Chiado. 

Petrit Halilaj, Untitled (for Felix), 2020

El tema de la casa es muy práctico ya que se le pueden poner toda clase de interpretaciones más o menos adecuadas y pertinentes: alegrías domésticas pequeñas (Emiliano Di Cavalcanti), reivindicaciones feministas (por ejemplo el famoso Semiotics of the kitchen de Martha Rosler, lamentablemente inapreciable, o The Perfect Home de Julião Sarmento), algo de arquitectura (Aires Mateus), juegos formales (Amadeo de Souza-Cardoso, Vieira da Silva, o el agotamiento de un lugar por Daniel Blaufuks), o sino un lugar de memoria melancólica (esta presencia ausencia, un montón de plumas procedentes de la almohada de una persona amada que le kosovar Petrit Halilaj como homenaje a los dulces de Felix Gonzales-Torres). 

Lara Almarcegui, Buried House, Dallas, 2013, captura de pantalla.

Más interesantes son las obras que cuestionan la idea misma de casa, ya sea en torno a la idea de umbral, de frontera entre lo público y lo privado (como arriba, el portón de hierro y vidrio de la joven portuguesa Andreia Santana – una de las tres artistas de menos de 40 años ... – de quien había admirado hace dos años, la exposición Eros and Errores; o el felpudo Welcome de Mona Hatoum, al tiempo que algunas fotografías bastante conocidas de Francesca Woodman, cuyo cuerpo desnudo fusiona con la pared de la pieza); o que tratan de destrucción: Lara Almacegui que entierra una casa debajo de montones de tierra, o Gordon Matta-Clark que en Splitting, abre la estructura de una casa y expone la inestabilidad. 

Taysir Batniji, Just in Case #2, 2024, detalle

Los intentos de destrucción tienen resonancia política, claro: si algunos no tienen casa (Los habitantes de la calle no están en la exposición), otros ven sus casas destruidas en un genocidio. Es la única obra que molesta en esta tímida exposición, los llaveros fotografiados por el gazatí Taysir Batniji, a veces algunas palabras sobre su propietario y lo que pasó con la casa (durante la Nabka, los palestinos víctimas de la depuración étnica sionista se fueron llevándose las llaves de sus casas). En esta exposición bastante monótona y consensual, a pesar de algunas bellas obras, sentimos al fin con Batniji el soplo del mundo exterior amenazante y terrorífico. A la empatía todavía le queda trabajo ...

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