3 de junio de 2026, por Lunettes Rouges

¿En qué consiste el archivo de un artista? Primero, una fuente de documentación, una fundación, una base para alimentar trabajos creativos, también una herramienta de reflexión. Y algunas veces el archivo puede convertirse en obra: el artista lo vuelve a ver, lo repasa, y, en lugar de hacer una simple documentación en vitrina durante una exposición construye una exposición completa sobre el archivo. Recuerdo, hace más de quince años en Tel Aviv, una conversación con Miki Kratsman que se interrogaba sobre el futuro de más de 9000 caras de resistentes anónimos fotografiados en medio de la multitud durante la segunda Intifada, y entonces decidió años más tarde, hacer con ellas una obra en sí, en Facebook, People I Met, de 2012 a 2021. En las exposiciones de la artista Frida Orupabo, nigeriano-noruega, que yo había visto hasta aquí, o en los libros que había leído, se insistía en sus collages (o mejor, ensamblajes con remaches bien visibles sin pegante), hechos con fragmentos de cuerpos de mujer recortados, deformados, ensamblados para desafiar la anatomía y subrayar la violencia que aquellos cuerpos habían sufrido. Tal y como escribía yo en 2022: «Son imágenes atormentadas procedentes de archivos coloniales que nos miran a nosotros, espectadores blancos que quisiéramos ignorarlas, ignorar nuestro pasado, nuestra historia: pero nadie se salva de esas miradas de trauma, de supervivencia, de resiliencia. Proyectan la violencia y la cólera, la resistencia y la dignidad, e impresionan. Sacadas de su contexto y ensambladas así, cuentan contrahistorias e interrogan nuestra manera de mirarlas. La artista nos habla de raza, de familia, de sexualidad y de identidad, pero su trabajo cuestiona también la estructuración misma de la imagen. »

Aquellos seres híbridos e inquietantes nos miran frontalmente, fijamente, y crean un efecto hipnótico, están compuestos de imágenes que la artista ha recogido con paciencia en álbumes y a menudo por internet, sobre la colonización y la esclavitud. Además de su discurso sobre la raza y la identidad, Orupabo nos habla también de montaje, de composición y de estructuración de la imagen. Además, con frecuencia en sus exposiciones, presentaba su archivo de manera cruda e indiferenciada, en general a partir de una cuenta Instagram en la cual, de 2013 a 2016, había cotejado sus hallazgos. Pero eso era un elemento accesorio, documentación, simple archivo de trabajo.

Fue entonces una decisión audaz la que tomaron la artista y la curadora Marta Mestre al organizar una exposición (hasta el 1 de noviembre) en la que el archivo es desde ahora el eje central, y no figuran sino media docena de collages (además en Portugal, en donde Frida Orupabo es casi desconocida). Lo que crea la obra aquí no son tanto las composiciones deliberadas de la artista, sino la selección que hizo en medio de una miríada de imágenes, fotos o videos, hallazgos recolectados en internet, prefiriendo el formato cuadrado de Instagram. A través de las salas descubrimos pasajes de películas y videos de los cuales ya non percibimos el sentido narrativo pero en los que el cuerpo de la mujer negra se halla omnipresente. Se identifican aquí y allí violencias policíacas, episodios erótico-amorosos o la cara apacible de Orupabo desabotonando su blusa (aquí abajo). El conjunto es desconcertante, tumultuoso.

Uno se siente atrapado en el largo pasillo cuya pared está adornada con la repetición de una imagen que evoca sexo, bondage y voyerismo con un espejo en donde se ve la imagen de una cara que también se repite en la pared (arriba). Atrapado, pues en el fondo del pasillo (y justo antes de una muy buena sala de lectura en torno a la feminidad negra, en donde encontramos el libro de Grada Kilomba), la cara irónica del director y actor Med Hondo (que fue, entre otros, el doble francés de Eddy Murphy) nos vocea. Irresistible.

Para los que no conozcan el trabajo de Frida Orupabo es sin duda una exposición algo desconcertante (su título: «Cloud of Confusion»), pero que tiene el mérito inmenso (y raro) de cuestionar el «¿cómo?», el «¿a partir de qué?».
fotos del autor.