27 de marzo de 2026, por Lunettes Rouges
(artículo original en francés, aquí)
Exposición interesante (hasta el 4 de mayo) sobre el yo y la identidad, en el nuevo museo lisboeta MACAM que cobija la colección de Armando Martins y presenta también exposiciones contemporáneas, la actual es la tercera desde que abrieron el museo. La mitad de los artistas son portugueses y la otra mitad extranjeros. Comisaría por Carolina Quintela.
Por supuesto, hay obras en las que el cuerpo está muy presente, ya sea el estereotipo del chino en el espejo redondo de Juan Muñoz que nos recibe irónicamente en la entrada, o la joven Helena Almeida vestida de tela blanca y que deambula con un lienzo blanco, virgen, sobre la cual se puede escribir su historia futura, su arte futuro. O el lastimoso mendigo de gres de Miguel Branco sobre el cual la huella de los dedos del artista modelando la materia es bien visible, como si fuera una proyección del inconsciente.
También hay fragmentos de cuerpos muy elocuentes: la mímicas irrisorias de Julia Ventura que juega con la lengua y los dedos como tantas señales ambiguas en los Modelos inimitables de intuiciones posibles; el cuerpo de la brasileña Adriana Barreto que juega sensualmente con unas enormes bolas blancas, las Extensiones corporales, que desaparecen en la penumbra; y la caída de los cuerpos de piernas dansantes en un sueño de torbellino verde del franco-chino Xie Lei (arriba)
Y a veces el cuerpo huye lejos de este mundo hostil como en este vídeo espectacular de Ana Vieira. El cuerpo desaparece en esta camilla de metal de Isabel Cordovil (cuyos balcones Juliet nos reciben en la entrada del edificio), allí solo quedan unas sábanas de bronce que evocan la ausencia, la violencia, la muerte: ¿Ubi sunt? ¿En donde están?
Hubiéramos podido desear una reflexión más profunda, más filosófica, sobre la identidad (y la manera no faltaba), pero esta pequeña exposición abre pistas prometedoras y permite descubrimientos muy interesantes.







