lundi 5 octobre 2020

Macro y micro

 


4 de octubre de 2020, por Lunettes Rouges

(artículo original en francés, aquí)



Michelangelo Penso, Frequencies, Vista de la exposición Galería Alberta Pane, Paris, 2020, Cortesía Galería Alberta Pane

Michelangelo Penso está acostumbrado a las exploraciones inspiradas por las imágenes científicas del infinitamente pequeño y del infinitamente grande. En la galería Alberta Pane, muestra hasta el 17 de octubre, unos extraños tableros negros con estrías blancas, vibraciones sobre una superficie de aluminio, de caucho, de madera: se trata de astrosismogramas, de grabaciones de radiaciones emitidas por las estrellas lejanas que se llaman, HD1080, HIP41378 o J23062928-0502285. Su combinación en la pared produce cierta forma de hipnosis, como si todo nuestro cuerpo entrara en sincronía con esas ondas (los ojos, y también el aliento, el corazón). Siempre atento con las emociones y sensaciones que pueden generar en nosotros los fenómenos naturales, Penso completa la exposición con un dispositivo vibratorio interactivo que expone las reacciones electromagnéticas de nuestra piel. 


Dove Allouche, Absorption Line_15, 2019, Tirada única platino sobre papel 180 x 120 cm, foto Aurélien Mole, cortesía Dove Allouche y gb agency


En la galería gb agency (hasta el 17 de octubre), Dove Allouche explora también las señales luminosas y las emisiones de gas en la superficie del sol, un infinitamente grande que expresa en fotografía o en dibujo para traerlos al campo de lo visible. 


Dove Allouche, Repeint_4 (C2RMF71524), 2019-2020, (Carbonato de calcio, minio, bermellón, veladura orgánica roja, hoja de oro, amarillo de plomo y de estaño, silicio, hoja de estaño, óxidos de hierro, azul de Prusia, aluminosilicatos, sulfato de bario, rocas dolomíticas, hoja de estaño), Tirada analógica Lambda única según una muestra de policromía tomada de una obra datada del siglo XIV, 99 x 150 cm, foto Aurélien Mole, cortesía Dove Allouche y gb agency


Pero Allouche va al otro extremo de lo visible, fotografía al microscopio partículas de pintura de Vírgenes medievales, intenta desvelar en lo más profundo de la materia una realidad pictórica invisible a simple vista.


Juliana Borinski, In the soul of film, 2010, cada uno 17x16cm, 12 elementos cortesía de la artista


Es esta misma búsqueda de materialidad la que anima a Juliana Borinski (en la exposición colectiva en Topographe de l’art hasta el 7 de noviembre): al agrandar la emulsión fotográfica (de 2mm a 2 micras; aquí arriba a 20 micras), Borinski, en la búsqueda del alma de la fotografía, entra en un proceso en el cual la fotografía ya no es una imagen o representación sino un objeto en sí, en el cual la gelatina y las sales de plata se afrontan en tempestades inciertas. 


Juliana Borinski, In the soul of film, elemento n°6 (20µ), 2010, 17x16cm, cortesía del artista


Estos tres artistas, cada uno a su manera, explora nuestra relación con lo invisible, trayéndonos a los ojos misterios físico químicos que nos sería difícil conocer, y nos ofrecen así una visión peculiar de lo real, allende las apariencias. 


 

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