mardi 15 octobre 2019

Borrar a Bigeard, derribar a Lenin : Rosângela Renno


04 de octubre de 2019, por Lunettes Rouges




Rosangela Renno, Aucune Bête au Monde, 2019

En la sala de abajo de la exposición de la artista brasileña Rosângela Renno en la galería Mor Charpentier (hasta el 5 de octubre) hay un libro en el cual se borraron todos los personajes: se trata de un libro sobre la guerra de Argelia del General Bigeard, ilustrado con fotos del Sargento Marc Flament, a la gloria de los «famosos» comandos Bigeard en los djebels. El libro publicado por La Pensée Moderne (!) en 1959 toma sin vergüenza alguna el título «Aucune bête au monde …» (Ninguna bestia en el mundo...) de Henri Guillaumet. Rosângela Renno borró meticulosamente a todos los personajes de las fotos, soldados o fellagas, que ya no son sino sombras; también suprimió del texto toda mención que pudiera identificar el lugar o la fecha. Noté la frase (bastante «fotográfica»): «Muchas veces creímos que les disparábamos a espejismos nacidos de los reflejos cegadores del desierto». El libro que glorificaba se transforma en un objeto que ha perdido su primer sentido, se ha vuelto abstracto, un espectador que no sabe pasará las hojas (con guantes blancos, pero no creo que el simbolismo militar sea a propósito) sin entender y admirará la hechura; sólo la investigación o cierta familiaridad con el tema podrán hacer que el texto reaparezca. Es verdad que la eliminación no es cosa nueva (el libro de Maurice Fréchuret sobre esta práctica es interesante). Recuerdo que en mi infancia había a veces periódicos que salían con grandes espacios en blanco cuando la censura militar impedía que sacaran algún artículo sobre los «eventos» de Argelia. Rosângela Renno siempre ha jugado con las imágenes, con sus manipulaciones y sus limites: con la desaparición de los retratos de los desparecidos de la dictadura militar (aquí también), o con las fotografías robadas en la Biblioteca Nacional. Al jugar de nuevo con la ausencia, crea un objeto visual eminentemente político, y también un interrogante sobre la memoria y su selectividad, como cuando se mira un paisaje ignorando los dramas que en él tuvieron lugar (como, para quedarnos en el universo colonial, los parques naturales en Israel construidos sobre los pueblos destruidos durante la Nabka). 

Rosangela Renno, Good Apples Bad Apples Proposal for a document monument, 2019, vista parcial de la exposición

Las paredes de la sala principal están cubiertos de forma irregular con 785 fotos  de estatuas de Lenin: algunas todavía de pie en marcos rojos, otras desplazadas a marcos blancos, otras destruidas dentro de marcos negros, algunos vacíos. Cada foto sacada de internet está identificada con la ciudad (y la clasificación es alfabética, de Addis-Abbeba à Z.) algunas veces lleva un comentario explicativo, una cruz indicando en donde estaba la estatua desaparecida y una manzanita roja, blanca o negra («Good Apples, Bad Apples»). Algunas imágenes se distinguen, como aquella de la estatua en homenaje al atleta ucraniano Vladimir Goloubnichy para celebrar sus 80 años, en Soumy, fundida con el bronce de las piernas de una estatua de Lenin (muy apropiado para un caminante), o la huella de una estatua destruida por los nazis en Ucrania en 1941. Otras estatuas se han coloreado, vestido, ridiculizado; las únicas más o menos preservadas están en países fuera de Europa, Viet-Nam o Cuba, en donde no tuvo lugar la furia destructora post 1990.

Rosangela Renno, Good Apples Bad Apples Proposal for a document monument, 2019, detalle

Lo que Renno construye aquí a través de este archivo meticuloso y maniático, a través del documento sobre el estado de la imagen de Lenin hoy, es un nuevo monumento a Lenin, o quizás un anti monumento. Es un paso del ícono a la imagen, de lo político a lo turístico, del bronce al papel, del monumento al documento. Incluso si colocar las manzanitas puede parecer común o en todo caso superfluo, es un trabajo excelente sobre la memoria, la fotografía como vector de memoria, y las distorsiones que soporta. 

Rosangela Renno, Persistent Image, 2019, detalle

El resto de la exposición gira esencialmente alrededor de la fotografía como técnica y como ciencia, vemos las piedras tombales de Hippolyte (Bayard) y Hercule (Florence), o como gadget cotidiano (así, esta camiseta de objetivo prominente), también los vínculos entre texto e imagen (algunas fotos requete-conocidas, como la niñita del napalm, son traducidas en palabras que se leen a través de un estereoscopio). Son obras menos potentes que las dos primeras mencionadas aquí arriba, y el par de Havaianas que (pie derecho solamente) pretenden ser una «metáfora de la deriva política institucional y social» del Brasil actual, no convencen. Pero es secundario.

Muy buena crítica (en portugués) aquí.

Fotos del autor

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