dimanche 12 juillet 2020

Pinturas de un mundo vacío


4 de julio de 2020, por Lunettes Rouges



Manuel Amado, serie Trenes, Estaciones y Paradas, G : Estación III, 1986, 75x95cm; D : Final de la linea, 1986, 75x95cm. Col. Millennium bcp. Vista de la exposición

Es una exposición de cuadros realistas, casi fotográficos, lugares en los que no hay ninguna presencia humana, hechos de manera lisa, casi impersonal. Cuadros sacados del tiempo, como si fueran eternos y contemplativos pero que también molestan. Cierto vacío parece haber tomado posesión del espacio. 

Manuel Amado, Carretera de Comenda II, 1993, 89x116cm, col. Millennium bcp

La mayoría son escenas de transición, de entre dos. El asfalto de una carretera en medio del bosque. Una estación abandonada: ¿llegada, salida o viaje imposible? Escaleras que van y vienen pero no sabemos para dónde ni de dónde.

Manuel Amado, Terraza con silla (La Casa en el mar), 1992, 73x100cm, col. privada

También tenemos la orilla del mar, la playa, el espacio entre tierra y cielo, la costa bajo el cielo, la inmensidad deprimente. El lienzo aquí arriba puede recordarnos a Hopper, un Hopper desposeído, anti narrativo y fuera del mundo, el de Sun in an Empty Room.

Manuel Amado, Quiten esa silla (El espectáculo va a empezar), 2004, 89x130cm, col. Millennium bcp

Y el teatro se encuentra vacío, ni un solo espectador, ni un actor, únicamente la idea de teatro, nada más, y a veces el dorso contrachapado de siluetas de payasos (abajo) o de polichinelas. De sala en sala, al tiempo que se admiran los lienzos, se entra en una melancolía en serie, en la depresión de un mundo vacío. 

Manuel Amado, Interior con escalera (La Gran Inundación), 1996, 116x89cm, col. privada

Única excepción en la cual podría verse, aparte de humanidad, en todo caso un poco de historia, es un lienzo de la serie La Gran inundación (mostrada en Paris en 2001): el agua en la casa, la catástrofe, el desastre. Es la única vez en la que puede nacer una impresión de emoción humana.  

Manuel Amado, Los Payasos (Puestas en escena), 2015, 60x73cm, col. privada

Manuel Amado (1938-2019), portugués de buena familia, arquitecto y a partir de 1987 pintor a tiempo completo, construyó un universo de una frialdad triste y serena que a pesar de todo atrae. Exposición hasta el 20 de septiembre en este museo lisbonense. 

Fotos 3 & 5 cortesía del Museo; otras fotos del autor.

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