samedi 27 juin 2020

Durero, Panofsky y los senos (grabados)


24 de junio de 2020, por Lunettes Rouges



Erwin Panofksy, Vida y arte de Alberto Durero, Paris, Hazan, 2012 [1987, 2004]

Volviendo a leer Vida y arte de Alberto Durero de Panofsky, esta vez en traducción francesa de la editorial Hazan (el original en inglés fue publicado en 1943, a partir de unas conferencias de alrededor de 1938), deseo simplemente compartir dos momentos de mi lectura. 

Panofsky, entonces exiliado en Estados Unidos a causa del nazismo, comienza el libro explicando con elocuencia porqué Alemania «nunca ha dado a luz a uno de los estilos reconocidos universalmente» ¿Qué estilos? He aquí el primer párrafo del libro (p.11):

«La evolución del arte de Europa occidental, a partir del elevado florecimiento medieval, puede compararse con una gran fuga, cuyo tema principal será retomado, con algunas variaciones, en los diferentes países. El gótico aparece en Francia; el estilo Renacimiento y el barroco, nacidos en Italia, se perfeccionan gracias al apoyo de los Países Bajos; el rococó y el Impresionismo serán franceses; el neoclasisismo y el romantismo, esencialmente ingleses.»

Cuatro páginas antes, en el prefacio, François-René Martin (doctor en ciencias políticas, doctor en historia del arte, profesor de historia general del arte en ENSBA,  coordinador de la investigación en la Escuela del Louvre) escribe (p.xii): «Según Panofsky, la evolución del arte en Europa occidental puede compararse con una gran fuga, cuyo tema principal fue retomado en cada país. Panofsky no duda en decir que el gótico se crea en Francia; el estilo Renacimiento y el barroco aparecen en Italia pero se perfeccionan en los Países Bajos; el rococó y el impresionismo son franceses, para terminar, el neoclasisismo y el romantismo son esencialmente franceses.»

Bueno, tomen aire y vuelvan a leer con calma. ¿Listo?

Así tenemos errores bastante reveladores. Y desde 2004, nadie ha corregido... 




Segundo fragmento para compartir de este libro erudito, rico y apasionante, que da la medida de la inteligencia de Panofsky. 

                                        Fig. 88 El punzón y su manejo.

Páginas 106-108, Panofsky explica la técnica del grabado a punzón, tan diferente del grabado a punta seca. Explica especialmente que los bordes «no consisten en lineas rectas sino en curvas más o menos complejas [que] no pueden ejecutarse con la sola acción del punzón y suponen un contra movimiento de la placa. Esta se instala sobre un pequeño cojín relleno de arena, que le permite al grabador hacerla rotar con la otra mano al tiempo que maneja su punzón. 

Más lejos vemos, (p.111) a propósito de la Virgen del mono de 1498, que a pesar de los progresos realizados desde 1495, «Durero sigue siendo reticente para tratar con un método estrictamente gráfico una materia tan delicada como la piel», Panofsky explica que Durero sobrepasará su reticencia gracias a la evolución de un detalle característico, el seno femenino: «Entre su forma esférica y las lineas curvas del punzón existe une especie de correspondencia natural que sugiere, que casi exige, el más sencillo y el más geométrico de todos los tratamientos gráficos. Sin embargo a Durero le tomará cierto tiempo percibir esta armonía preestablecida.»

He ilustrado aquí, la continuación de la demostración de Panofsky: 

Albrecht Dürer, Pequeña Fortuna,
1496, grabado en cobre, detalle


Albrecht Dürer, la Penitencia 
de San Juan Crisostomo,
vers 1497 , grabado en cobre, detalle

Albrecht Dürer, las Cuatro Brujas, 1497,
grabado en cobre, detalle

«En los primeros grabados que muestran desnudos femeninos - Pequeña Fortuna (1496), la Penitencia de San Juan Crisostomo (hacia 1497) y principalmente la plancha llamada las Cuatro Brujas (1497) - las lineas del modelado del seno son menos sistemáticas que las otras. 


Albrecht Dürer, el Sueño del doctor, hacia 1497/1498,
grabado en cobre, detalle


Albrecht Dürer, Monstruo marino, hacia 1498,
grabado en cobre, detalle

Notamos una evolución hacia la sistematización en el Sueño del doctor (hacia 1497/98) y, mucho más aún en Monstruo marino (hacia 1498).

Albrecht Dürer, Hercule, 1498/1499,
grabado en cobre, detalle

Pero no es antes de 1498/99 que la solución completamente natural se manifiesta al artista. En el grabado Hercules (1498/99), el modelo es representado con dos sistemas de lineas absolutamente concéntricas y equidistantes que se entrecruzan, parecidas a las lineas de latitud y longitud trazadas en un mapamundi. 

Albrecht Dürer, Adán y Eva, 1504,
grabado en cobre, detalle

Una vez establecido, el método seguirá sin cambios en lo esencial. En Adán y Eva de 1504, cuando Durero querrá darle al cuerpo de Eva una suavidad satinada desconocida hasta entonces, sólo hará uso de una calidad todavía más fina de 'red' para disolver ciertas lineas punteadas y para añadir una tercera serie de curvas que dividen los rombos esféricos en triángulos curvos.» 

Es todo. Después de haber leído esto, usted nunca más volverá a mirar un seno de igual manera, en todo caso en grabado. 

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